¿Se considera despido fraudulento cuando hay falta grave por estado de embriaguez aunque no haya sido recurrente?

La Corte Suprema de Justicia de la República
Sala de Derecho Constitucional y Social Transitoria

Resumen de la
Casación N.° 3727-2018, Moquegua

Demanda

Se interpone demanda de reposición laboral, el actor pretende su reposición en el puesto de trabajo en la condición de operador de grupo electrógeno o en otro de igual o similar jerarquía sujeto al régimen laboral de la actividad privada, regulado por el Decreto Supremo número 003-97-TR, al haber sido objeto de un despido fraudulento, con costas y costos del proceso.

Primera instancia

Se declara infundada la demanda bajo los siguientes argumentos: a) la negativa del demandante a someterse a una prueba de dosaje etílico, por lo que esta acción acreditaría “como cierto” el estado de embriaguez; b) la situación se agrava por el hecho que las labores desempeñadas por el demandante, como el llenado del tanque del grupo electrógeno, debiendo manipular diésel u otro material inflamable, podrían haber causado daños al recurrente y al personal del área de planta, y, c) las labores del demandante revisten excepcional gravedad, no siendo requisito para el caso la reiteración de asistir en estado de ebriedad, por lo cual se configura una falta grave, no acreditándose que se trate de un despido fraudulento.

Segunda instancia

Se revoca la sentencia apelada de primera instancia y reformándola se declara fundada la demanda, ordenando la reposición del actor, bajo los siguientes argumentos: a) no se acredita que el demandante haya ingresado el 10 de marzo de 2017 en estado de ebriedad a su centro de labores, puesto que la constatación policial no es suficiente para la aplicación de la presunción legal especificada en el literal e) del artículo 25 del Texto Único Ordenado del Decreto Legislativo N.° 728, Ley de Productividad y Competitividad Laboral, aprobado por Decreto Supremo N.° 003-97-TR; b) el empleador no observó los principios de razonabilidad y proporcionalidad al ejercer sus facultades disciplinarias, no aplicando el principio de gradualidad.

Corte Suprema de la República

Sostiene lo siguiente: a) la parte demandante tenía pleno conocimiento de la imputación de la falta grave producto de una carta notarial de preaviso de despido, lo cual desvirtúa que se trata de un despido fraudulento; b) se encuentra acreditado que ha existido una negativa del demandante a someterse a un dosaje etílico, más aún cuando existe una constatación policial firme; c) el actor tiene pleno conocimiento de la naturaleza de las labores que desempeña, más aún cuando existía un reglamento interno que prohibía asistir con síntomas evidentes de ebriedad, considerándose una falta grave sobre todo en las labores que desempeña; d) la especial naturaleza de las funciones del demandante demuestran que era viable aplicar una sanción tan drástica como el despido según el inciso e) del artículo 25 del Texto Único Ordenado del Decreto Legislativo N.° 728, Ley de Productividad y Competitividad Laboral.

Decisión

Se declaró fundado el recurso de casación interpuesto por la demandada, CFG INVESTMENT Sociedad Anónima Cerrada; en consecuencia, casaron la sentencia de vista.

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